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lunes, 21 de septiembre de 2020
martes, 10 de marzo de 2020
Comentario: Luces de bohemia
Tras la visualización del siguiente video, y leer un fragmento de la obra de Valle, Luces de bohemia, tendréis que responder a las preguntas que se os presentan a continuación:
Rinconada en costanilla y una iglesia barroca por fondo. Sobre las campanas negras, la luna clara.
DON LATINO y MAX ESTRELLA filosofan sentados en el quicio de una puerta. A lo largo de su
coloquio, se torna lívido el cielo. En el alero de la iglesia pían algunos pájaros. Remotos albores de
amanecida. Ya se han ido los serenos, pero aún están las puertas cerradas. Despiertan las porteras.
MAX: ¿Debe estar amaneciendo?
DON LATINO: Así es.
MAX: ¡Y qué frío!
DON LATINO: Vamos a dar unos pasos.
MAX: Ayúdame, que no puedo levantarme. ¡Estoy aterido!
DON LATINO: ¡Mira que haber empeñado la capa!
MAX: Préstame tu carrik, Latino.
DON LATINO: ¡Max, eres fantástico!
MAX: Ayúdame a ponerme en pie.
DON LATINO: ¡Arriba, carcunda!
MAX: ¡No me tengo!
DON LATINO: ¡Qué tuno eres!
MAX: ¡Idiota!
DON LATINO: ¡La verdad es que tienes una fisonomía algo rara!
MAX: ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!
DON LATINO: Una tragedia, Max.
MAX: La tragedia nuestra no es tragedia.
DON LATINO: ¡Pues algo será!
MAX: El Esperpento.
DON LATINO: No tuerzas la boca, Max.
MAX: ¡Me estoy helando!
DON LATINO: Levántate. Vamos a caminar.
MAX: No puedo.
DON LATINO: Deja esa farsa. Vamos a caminar.
MAX: Échame el aliento. ¿Adónde te has ído, Latino?
DON LATINO: Estoy a tu lado.
MAX: Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre
belenita. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apis. Lo torearemos.
DON LATINO: Me estás asustando. Debías dejar esa broma.
MAX: Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han
ido a pasearse en el callejón del Gato.
DON LATINO: ¡Estás completamente curda!
MAX: Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la
vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.
DON LATINO: ¡Miau! ¡Te estás contagiando!
MAX: España es una deformación grotesca de la civilización europea.
DON LATINO: ¡Pudiera! Yo me inhibo.
MAX: Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.
DON LATINO: Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.
MAX: Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética
actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
DON LATINO: ¿Y dónde está el espejo?
MAX: En el fondo del vaso.
DON LATINO: ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!
MAX: Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida
miserable de España.
DON LATINO: Nos mudaremos al callejón del Gato.
MAX: Vamos a ver qué palacio está desalquilado. Arrímame a la pared. ¡Sacúdeme!
DON LATINO: No tuerzas la boca.
MAX: Es nervioso. ¡Ni me entero!
DON LATINO: ¡Te traes una guasa!
MAX: Préstame tu carrik.
DON LATINO: ¡Mira cómo me he quedado de un aire!
MAX: No me siento las manos y me duelen las uñas. ¡Estoy muy malo!
DON LATINO: Quieres conmoverme, para luego tomarme la coleta.
MAX: Idiota, llévame a la puerta de mi casa y déjame morir en paz.
DON LATINO: La verdad sea dicha, no madrugan en nuestro barrio.
MAX: Llama.
Luces de bohemia, de Ramón M. del Valle-Inclán, escena XII
1. Localización: autor, obra, movimiento y género
2. Resumen
3. Tema
4. Organización
martes, 18 de febrero de 2020
Comentario de La Regenta
LA REGENTA
La heroica ciudad dormía la siesta. El viento Sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el Norte. En las calles no había más ruido que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles que iban de arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina revolando y persiguiéndose, como mariposas que se buscan y huyen y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles. Cual turbas de pilluelos, aquellas migajas de la basura, aquellas sobras de todo se juntaban en un montón, parábanse como dormidas un momento y brincaban de nuevo sobresaltadas, dispersándose, trepando unas por las paredes hasta los cristales temblorosos de los faroles, otras hasta los carteles de papel mal pegado a las esquinas, y había pluma que llegaba a un tercer piso, y arenilla que se incrustaba para días, o para años, en la vidriera de un escaparate, agarrada a un plomo.
Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica.
1. Resumen
2. Tema
3. Organización de ideas
4. Localización: autor, obra, movimiento y género
jueves, 13 de febrero de 2020
Comentario: Misericordia, Galdós
RESUMEN Y DATOS DE LA OBRA:
Breve Resumen
La novela titulada Misericordia, escrita por Benito Pérez Galdós se puede considerar una novela de tipo contemporánea. En la que Galdós, nos narra con todo tipo de detalles la pésima situación en la que viven Doña Paca (una rica burguesa arruinada tras la muerte de su marido), y Benina su criada. La historia está ambientada en Madrid a finales del siglo XIX.
Resumen
El principal personaje de la historia es la “seña” Benina que es la criada de doña Paca (viuda y con dos hijos: Antoñito y Obdulia), las dos viven en una penosa situación de pobreza. Las dos se quieren mucho, y Benina la quiere tanto que llega a pedir por las calles. Benina no quiere que doña Paca se entere, y la hace creer que trabaja de cocinera en la casa de un sacerdote imaginario llamado don Romualdo. Benina establece una bonita amistad con un moro ciego, llamado Almudena.
Antoñito se casó, y se fue de casa dejando a Benina y a doña Paca (su madre) solas. Obdulia también se casa pronto pero sufre mucho con su marido Luquitas, que se emborracha y trasnocha a menudo. El ciego Almudena se interesa mucho por su amiga Benina, y la explica como podría conseguir el dinero que tanto necesita para poder comer. Almudena le dice a Benina que intente conseguir el dinero haciendo brujerías pero nunca se llega a atrever.
El ciego Almudena vive también en unas condiciones malas, vive con una pobre borracha, Pedra, huérfana que vive con el ciego por lastima de éste. Benina visita a Obdulia y le ayuda un poco económicamente, ya que a ella también le atenaza la pobreza.
Frasquito es natural de Algeciras, es inofensivo, inútil e infeliz. Había disfrutado de una buena vida pero se arruinó y ahora se está muriendo de hambre, estaba pasando malos tragos. Benina también le ayuda a Frasquitos aunque no sirve de mucho, ya que Benina también está mal económicamente. Además Frasquito se puso enfermo, y Benina le hospeda para cuidarle, ya que el vive solo.
Benina recibe un préstamo de una conocida, y logra mantenerse ella, mantener a Frasquito y a doña Paca por un buen periodo de tiempo. Benina al proporcionar ayuda económicamente a todo el mundo, pronto vuelve a las andadas, a quedarse sin dinero. El ciego Almudena confiesa su amor hacia Benina y le pide que se case con él, pero ella intenta cambiar de tema para no tener que responderle.
El ciego Almudena y Benina pasean juntos hacia la nueva casa de Almudena, y son apedreados por unos gitanos. Las piedras les alcanzan a ambos, pero le llegan ha hacer más daño al ciego. El ciego sigue insistiendo en que Benina se case con él y se vaya con él a su tierra. Benina y Almudena son detenidos por la policía ya que son pillados mendigando por la calle. Mientras tanto a doña Paca le ha correspondido una buena herencia, que le otorga el arzobispo Don Romualdo, curiosamente de igual nombre que el inventado por Benina. Con esa ayuda económica, doña Paca, sus hijos, yerno y nuera, y don Frasquito se disponen a dar un giro de 360º, para salir al fin de la miseria que les atrapa.
Doña Paca se pone muy nerviosa ya que su criada, Benina, no llega a su hora. Paca se entera de que Benina le ha engañado y pedía limosna por las calles y también que Benina y Almudena están en el Asilo Municipal (la cárcel).
Doña Paca ante la necesidad y la desesperación contrata a una nueva criada llamada Hilaria, recomendada por su nuera Juliana, luego también Obdulia contrata una doncella llamada Daniela que es muy trabajadora. Benina y Almudena consiguen salir del asilo, y doña Paca y su familia se avergüenzan de ella. Benina al ver el panorama que había se marcha sin protestar, con el ciego Almudena (que esta afectado por la peste). Doña Paca se va a mudar de casa. Benina a pesar de que su señora se haya avergonzado de ella, la sigue queriendo mucho.
Frasquito Ponte llegó un dia a la nueva casa a la que se había mudado Paca, para expresar lo que pensaba de la injusticia de Juliana (mujer de Antonio, hijo de Paca)sobre como había tratado a Benina, y al salir, cayó muerto por causa del traumatismo que le había causado la caída que tuvo con el caballo. Benina y Almudena viven juntos.
Personajes
Benina: Es el principal personaje de la novela. Es una señora muy práctica, que sabe moverse muy bien con los medios con los que dispone. Poco habladora, muy humilde, paciente y resignada con su posición social.
Doña Paca: Es la representación de la nobleza venida a menos. Su situación es penosa debido que no sabe organizarse y administrarse.
Almudena: Es un ciego marroquí que está enamorado de Benina. Es más joven que ella. Viene de una familia muy rica.
Frasquito Ponte: Es un conocido de Obdulia. Su edad no se sabe, pero dice que se conserva muy bien. Trata a Benina como de una santa se tratase y la llega a comparar con una emperatriz.
Obdulia: Es la hija de doña Paca. Se casó con Luquitas, un trabajador de la funeraria. Resultó ser un hombre bebedor y mujeriego. Su matrimonio con Obdulia duró poco ya que esta se canso, y se fue a vivir con doña Paca, cuando esta recibió la herencia.
Antonio: Es el hijo de doña Paca. Antes de volver de la mili, Antonio, era un chico que robaba a su madre dinero con el que divertirse, pero al volver de la mili, donde se convierte en una persona, más educado y decente.
Juliana: Al final de la novela se adueña de los bienes de doña Paca. Es la mujer de Antonio. Es una mujer entendida en el tema del gobierno. No sabía leer, ni escribir, pero sabía mandar y engañar a la gente.
Romualdo: Es un sacerdote que aparece al final de la historia. Benina se lo inventó para ocultar a doña Paca que pedía limosna, haciéndola creer que estaba trabajando en la cocina de este sacerdote. Romualdo resultó ser un personaje verdadero y es el que le trae la herencia a doña Paca. Es simplemente un sacerdote que cumple su tarea e interviene muy poco en la obra.
Carlos Moreno Trujillo: Es rico e intenta ayudar a Benina y a doña Paca. Siempre determina sus actos por pequeños que sean. Es un hombre muy ordenado que lleva las cuentas de su dinero.
FRAGMENTO A COMENTAR: MISERICORDIA
La mujer de negro vestida, más que vieja, envejecida prematuramente, era, además de nueva, temporera, porque acudía a la mendicidad por espacios de tiempo más o menos largos, y a lo mejor desaparecía, sin duda por encontrar un buen acomodo o almas caritativas que la socorrieran. Respondía al nombre de la señá Benina (de lo que se infiere que Benigna se llamaba), y era la más callada y humilde de la comunidad, si así puede decirse; bien criada, modosa y con todas las trazas de perfecta sumisión a la divina voluntad [...] Con todas y con todos hablaba el mismo lenguaje afable y comedido; trataba con miramiento a la Casiana, con respeto al cojo, y únicamente se permitía trato confianzudo, aunque sin salirse de los términos de la decencia, con el ciego Almudena, del cual, por el pronto, no diré más sino que es árabe, del Sus, tres días de jornada más allá de Marreakesh. Fijarse bien.
Tenía la Benina voz dulce, modos hasta cierto punto finos y de buena educación, y su rostro moreno no carecía de cierta gracia interesante que, manoseada ya por la vejez, era una gracia borrosa y apenas perceptible. Más de la mitad de la dentadura conservaba. Sus ojos, grandes y oscuros, apenas tenían el ribete rojo que imponen la edad y los fríos matinales. Su nariz destilaba menos que las de sus compañeras de oficio, y sus dedos, rugosos y de abultadas coyunturas, no terminaban en uñas de cernícalo. Eran sus manos como de lavandera y aún conservaba hábitos de adeo. Usaba una venda negra bien ceñida en la frente; sobre ella, pañuelo negro, y negros el manto y el vestido, algo mejor apañaditos que los de las otras ancianas. Con este pergenio y la expresión sentimental y dulce de su rostro, todavía bien compuesto de líneas, parecía una santa Rita de Casia que andaba por el mundo en penitencia. Faltábanle sólo el crucifijo y la llaga en la frente, si bien podía creerse que hacía las veces de esta el lobanillo del tamaño de un garbanzo, redondo, cárdeno, situado como a media pulgada más arriba del entrecejo.
1. Resumen
2. Tema
3. Localización: autor, obra, género, movimiento
4. Características del movimiento al que pertenece
miércoles, 12 de febrero de 2020
Comentario: novela realista.
FRAGMENTO DE LA OBRA FORTUNATA Y JACINTA
Benito Pérez Galdós
Corrala madrileña en 1976 (la descrita aquí por Galdós podría ser similar, sin las antenas en los tejados).
***
Jacinta, guiada por Guillermina, acude a una barriada pobre en busca del hijo ilegítimo de su esposo.
«Aquí es» dijo Guillermina, después de andar un trecho por la calle del Bastero y de doblar una esquina. No tardaron en encontrarse dentro de un patio cuadrilongo. Jacinta miró hacia arriba y vio dos filas de corredores con antepechos de fábrica y pilastrones de madera pintada de ocre, mucha ropa tendida, mucho refajo amarillo, mucha zalea puesta a secar, y oyó un zumbido como de enjambre. En el patio, que era casi todo de tierra, empedrado sólo a trechos, había chiquillos de ambos sexos y de diferentes edades. Una zagalona tenía en la cabeza toquilla roja con agujeros, o con orificios, como diría Aparisi; otra, toquilla blanca, y otra estaba con las greñas al aire. Esta llevaba zapatillas de orillo, y aquella botitas finas de caña blanca, pero ajadas ya y con el tacón torcido. Los chicos eran de diversos tipos. Estaba el que va para la escuela con su cartera de estudio, y el pillete descalzo que no hace más que vagar. Por el vestido se diferenciaban poco, y menos aún por el lenguaje, que era duro y con inflexiones dejosas.
«Chicooo… mia este… Que te rompo la cara… ¿sabeees…?».
–¿Ves esa farolona? –dijo Guillermina a su amiga–, es una de las hijas de Ido… Esa, esa que está dando brincos como un saltamontes… ¡Eh!, chiquilla… No oyen… venid acá.
Todos los chicos, varones y hembras, se pusieron a mirar a las dos señoras, y callaban entre burlones y respetuosos, sin atreverse a acercarse. Las que se acercaban paso a paso eran seis u ocho palomas pardas, con reflejos irisados en el cuello; lindísimas, gordas. Venían muy confiadas meneando el cuerpo como las chulas, picoteando en el suelo lo que encontraban, y eran tan mansas, que llegaron sin asustarse hasta muy cerca de las señoras. De pronto levantaron el vuelo y se plantaron en el tejado. En algunas puertas había mujeres que sacaban esteras a que se orearan, y sillas y mesas. Por otras salía como una humareda: era el polvo del barrido. Había vecinas que se estaban peinando las trenzas negras y aceitosas, o las guedejas rubias, y tenían todo aquel matorral echado sobre la cara como un velo. Otras salían arrastrando zapatos en chancleta por aquellos empedrados de Dios, y al ver a las forasteras corrían a sus guaridas a llamar a otras vecinas, y la noticia cundía, y aparecían por las enrejadas ventanas cabezas peinadas o a medio peinar.
«¡Eh!, chiquillos, venid acá» repitió Guillermina; y se fueron acercando escalonados por secciones, como cuando se va a dar un ataque. Algunos, más resueltos, las manos a la espalda, miraron a las dos damas del modo más insolente. Pero uno de ellos, que sin duda tenía instintos de caballero, se quitó de la cabeza un andrajo que hacía el papel de gorra y les preguntó que a quién buscaban.
Parte primera, IX.
PREGUNTAS:
1. Contextualización: autor, obra, género, movimiento (siglo)
2. Resumen
3. Tema
4. Características del movimiento al que pertenece dicho fragmento
martes, 11 de febrero de 2020
Comentario: Miau, Galdós
A continuación, se os presenta un fragmento de la obra titulada, Miau, del autor Benito Pérez Galdós.
Debéis leerla y contestar a las siguientes preguntas:
1. Resumen
2. Tema
3. Señala sus rasgos realistas
4. Indica el tipo de narrador
5. ¿Cómo se llama el discurso que mantiene consigo mismo el personaje?
6. ¿Hay intención crítica en el texto?
Villaamil decía: «Esto ya es demasiado, Señor Todopoderoso. ¿Qué he hecho yo para que me trates así? ¿Por qué no me colocan? ¿Por qué me abandonan hasta los amigos en quienes más confiaba?». Tan pronto se abatía el ánimo del cesante sin ventura, como se inflamaba, suponiéndose perseguido por ocultos enemigos que le habían jurado rencor eterno. «¿Quién será, pero quién será el danzante que me hace la guerra? Algún ingrato, quizá, que me debe su carrera». Para mayor desconsuelo, se le representaba entonces toda su vida administrativa, carrera lenta y honrosa en la Península y Ultramar, desde que entró a servir allá por el año 41 y cuando tenía veinticuatro de edad (siendo Ministro de Hacienda el Sr. Surrá). [...]
Le faltaban dos para jubilarse con los cuatro quintos del sueldo regulador, que era el de su destino más alto, Jefe de Administración de tercera. «¡Qué mundo este! ¡Cuánta injusticia! ¡Y luego no quieren que haya revoluciones…! No pido más que los dos meses, para jubilarme con los cuatro quintos, sí, señor…». En lo más vivo de su soliloquio, vaciló y fue a chocar contra la puerta.
miércoles, 29 de enero de 2020
Comentario: José Zorilla
Lee el siguiente fragmento de la obra, Don Juan Tenorio, y contesta a las preguntas:
1. Contextualización: autor, obra, movimiento literario, género, localización del fragmento
2. Resumen y tema
3. Personajes
4. Características del movimiento literario
Modelo de comentario
1. LOCALIZACIÓN
El
fragmento que vamos a comentar, corresponde a la obra literaria Don Álvaro o
la fuerza del sino, cuyo autor es Ángel Saavedra, dramaturgo conocido como
Duque de Rivas. Dicha obra fue estrenada en 1835, considerándose la más
emblemática del Romanticismo español. Su estreno, marca la consolidación de
este movimiento en nuestro país.
Dicho
fragmento se corresponde con el acto I, momento inicial en el que se desarrolla
la muerte del Marqués de Calatrava tras el disparo al techo de don Álvaro.
La
obra mencionada pertenece al drama romántico presentando características
formales de dicho drama. Se puede observar, cómo estas características rompen con
la rigidez de las obras neoclásicas que estaban presentes en la Ilustración, y
también, presenta un contexto histórico donde
aparecen conflictos sociales y políticos de la época.
Además,
podemos apreciar ciertas características dominantes en dicho género. Por
ejemplo, la trama de Don Álvaro está construida con un apasionado
argumento melodramático, destinado a un sino fatal, como aparecía en el teatro
romántico.
Por
otro lado, podemos apreciar en la obra la ruptura de las 3 unidades aristotélicas,
aquellas tres unidades que se llevaban a cabo en el siglo anterior: espacio,
tiempo y acción. La obra en cuestión se desarrolla en distintos espacios,
ejemplo de ello es el viaje a Italia de don Álvaro y su regreso a España, exactamente,
cuando don Álvaro se reta en duelo con don Álfonso cerca de la ermita en la que
se encuentra doña Leonor.
También
cabe destacar la artificiosidad formal, el tema principal del amor absoluto más
allá del bien y del mal o la venganza e incluso, de manera trascendental, el
destino trágico que perseguirá a los personajes.
Así
pues, el héroe romántico, en este caso don Álvaro, se presenta como un hombre
misterioso, guiado por sus ideales y por el amor, pero cuyos deseos de
felicidad chocan con una realidad que lo convierte en un ser insatisfecho.
2.
TEMA Y RESUMEN
Tras
la discusión entre el Marqués de Calatrava con su hija, Don Álvaro se arremete
para señalar que la culpa era suya. Tras esto, tira la pistola al suelo
como signo de sumisión, disparándose
esta por sí sola e hiere al marqués cayendo moribundo.
Por
lo tanto el tema es, la muerte de el Marqués de Calatrava y la angustia de su
hija, doña Leonor.
3.
PERSONAJES QUE APARECEN
- Don
Álvaro: personaje principal, héroe romántico por excelencia.
- Doña
Leonor: enamorada de don Álvaro y causa de tantos desastres, destinada a la
fatalidad desde el momento en que se enamora.
- El
marqués de Calatrava: padre de doña Leonor, don Carlos y de don Alfonso.
Representa la mentalidad rígida de la sociedad, por lo que se opone al
matrimonio de una hija con un desconocido.
4.
CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO LITERARIO
En
esta pregunta, podéis desarrollar todo lo que queráis sobre dicho movimiento,
el Romanticismo. Ideas para ello:
- ·
Sus
características
- ·
Autores
destacados son sus obras
- · Oposición con el siglo anterior
Por
ejemplo:
El
movimiento literario al que pertenece Don Álvaro o la fuerza del
sino es el Romanticismo. El drama romántico desembarca en España con
algunos años de retraso respecto a otros países europeos. Representó una nueva
actitud ante la vida, una rebelión del individuo contra la rigidez de los
principios ilustrados. Los románticos defendieron la intuición, los
sentimientos y el genio.
El
espíritu romántico aparece por la exaltación del yo, que lleva al subjetivismo.
La primacía de los sentimientos frente a la razón está relacionada con la
naturaleza, que simbolizará el estado de ánimo (por ello nos encontramos la
mayoría de los pasajes de la obra en la noche más oscura). Igualmente, son
frecuentes los deseos de evasión a lugares exóticos.
(Ábrese la puerta con estrépito después de varios golpes en ella, y entra EL MARQUÉS en bata y gorro con un espadín desnudo en la mano, y detrás dos criados mayores con luces)
MARQUÉS. (Furioso.) Vil seductor... hija infame.
DOÑA LEONOR. (Arrojándose a los pies de su padre.) ¡Padre!!! ¡padre!!!
MARQUÉS. No soy tu padre... aparta... Y tú, vil advenedizo...
DON ÁLVARO. Vuestra hija es inocente... Yo soy el culpado... Atravesadme el pecho. (Hinca una rodilla.)
MARQUÉS. Tu actitud suplicante manifiesta lo bajo de tu condición...
DON ÁLVARO. (Levantándose.) ¡Señor marqués!... ¡Señor marqués!
MARQUÉS. (A su hija.) Quita, mujer inicua. (A Curra, que le sujeta el brazo.) ¿Y tú, infeliz... osas tocar a tu señor? (A los criados.) Ea, echaos sobre ese infame, sujetadle, atadle...
DON ÁLVARO. (Con dignidad.) Desgraciado del que me pierda el respeto. (Saca una pistola y la monta.)
DOÑA LEONOR. (Corriendo hacia don Álvaro.) ¡Don Álvaro!... ¿qué vais a hacer?
MARQUÉS. Echaos sobre él al punto.
DON ÁLVARO. Ay de vuestros criados si se mueven; vos sólo tenéis derecho para atravesarme el corazón.
MARQUÉS. ¡Tú a morir a manos de un caballero? No, morirás a las del verdugo.
DON ÁLVARO. ¡Señor marqués de Calatrava!... Mas ¡ah! no: tenéis derecho para todo... Vuestra hija es inocente... tan pura como el aliento de los ángeles que rodean el trono del Altísimo. La sospecha a que puede dar origen mi presencia aquí a tales horas concluya con mi muerte; salga envolviendo mi cadáver como si fuera mortaja... Sí, debo morir... pero a vuestras manos. (Pone una rodilla en tierra.) Espero resignado el golpe, no lo resistiré: ya me tenéis desarmado. (Tira la pistola, que al dar en tierra se dispara y hiere al marqués, que cae moribundo en los brazos de su hija y de los criados, dando un alarido.)
MARQUÉS. Muerto soy... ¡ay de mí!...
DON ÁLVARO. ¡Dios mío! ¡Arma funesta! ¡Noche terrible!
DOÑA LEONOR. ¡Padre, padre!
MARQUÉS. Aparta; sacadme de aquí... donde muera sin que esta vil me contamine con tal nombre...
DOÑA LEONOR. ¡Padre!...
MARQUÉS. Yo te maldigo. (Cae LEONOR en brazos de DON ÁLVARO, que la arrastra hacia el balcón.)
Don Álvaro o la fuerza del sino
Acto I, escena VIII
jueves, 17 de octubre de 2019
El amor es un arte
En primer lugar escucharemos la canción de Melendi, El amor es un arte, y tras leer también su letra, responderemos a las siguientes preguntas:
Es imposible explicarte
¿Cómo acabarán las cosas?
¿Cuánto tiempo aguantarán vivas nuestras mariposas?
Es un arte
Como pintar los sentimientos
Es como un baile entre una nota y sus silencios
Es la poesía con la que se viste el viento
Es solamente un cuadro efímero, cruel, vanguardista
Que va buscando quién lo firme y no encuentra la artista
Soy sincero con tus dudas
Cuando triste me preguntas
¿Qué sería de nuestra vida si se acabara el amor?
Las entiendo
Porque a mí también me da miedo
Porque es tu olor quien cose todo lo que quiero
Pero el amor no se puede medir en tiempo
Porque es un arte, no se rige por un calendario
Es lo invisible que mantiene este mundo girando
Tan solo amemos nuestros cuerpos mientras lo permita el alma
Y no me hagas más preguntas porque no sé contestarlas
Hagamos hoy el equipaje con los recuerdos que vivimos
Por si nos encuentra el destino
Porque el amor, corazón, no se mide, el amor es un arte
Unos versos de Alan Poe sino
Una obra de Miguel Ángel, pero con tu pelo
Un concepto de amor verdadero
No lo entiendo y tampoco lo quiero
Una estación de Vivaldi, amor, que sonando en tu cintura
Hay que aprender a tocarla sin leer la partitura
Es el caballo de Troya que cambia la historia y a veces te arranca la piel
Y si tú me preguntas por los sentimientos, qué voy a saber
Tengo que contestarte:
El amor es un arte
¿Cómo acabarán las cosas?
¿Cuánto tiempo aguantarán vivas nuestras mariposas?
Es un arte
Como pintar los sentimientos
Es como un baile entre una nota y sus silencios
Es la poesía con la que se viste el viento
Es solamente un cuadro efímero, cruel, vanguardista
Que va buscando quién lo firme y no encuentra la artista
CUESTIONES:
1. ¿Cuál es el tema de la canción?
2. Señala qué tesis defiende Melendi, copia la expresión textual con la que la expresa
3. ¿Qué tipo de argumento emplea el autor para apoyar su tesis? Localízalos y explícalos con tus propias palabras
4. ¿Te ha gustado la canción? Explica tu opinión aportando dos argumentos, al menos
lunes, 7 de octubre de 2019
¡Comenzamos a comentar!
PAUTAS PARA REALIZAR UN COMENTARIO:
RESUMEN, TEMA Y ORGANIZACIÓN DE IDEAS
1. EL
RESUMEN:
En
esta pregunta, el alumno debe mostrar su capacidad de síntesis. Para ello, debe
elaborar un resumen del texto que se adecue a las siguientes pautas:
a)
no debe exceder de seis o siete líneas;
b)
debe contener las ideas principales exponiéndolas con coherencia interna;
c)
se redactará con las palabras del alumno;
d)
no debe ser una paráfrasis del texto;
e)
debe ser objetivo; por tanto, no se expresarán opiniones o valoraciones
personales.
El
resumen supone un proceso de selección de lo que es central y relevante en
el texto. Debe consistir en una elaboración reflexiva a través de la cual se
identifique el tema –idea principal y objetivo final para el cual se escribe el
fragmento presentado- y el esqueleto que sustenta lo que se dice acerca del
tema. Debe resumirse también la forma de presentación del contenido.
Las
características que debe tener un resumen son: claridad, brevedad y
exactitud.
2. EL
TEMA (intención comunicativa):
El
tema no coincide con el resumen. Se trata de expresar con pocas palabras la
idea que el autor del texto ha querido comunicarnos. La estructura debe ser muy
sencilla, con preferencia un sintagma nominal, con un sustantivo abstracto más
algún complemento o proposición adjetiva.
Coincidirá
en buena medida con el título que podríamos dar al texto. Aquí es
posible tener en cuenta la intención del autor, su subjetividad. Es muy
importante el tono que este ha utilizado, especialmente en los textos
humorísticos o irónicos, pues en estos casos, el resumen y el tema pueden ser
muy distantes.
Se
debe enunciar el tema de manera concisa en una o dos líneas de extensión como
máximo. Conocemos también este término (tema), como intención
comunicativa.
3. LA
ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS:
Orientaciones
para analizar la organización de las ideas expuestas en un texto:
- Enumerar
las líneas que componen el texto (de 5 en 5). Así se podrán delimitar las
partes haciendo referencia al número de línea y a las palabras de inicio y
fin.
-
No resumir el contenido de cada párrafo ni limitarse a enumerar las ideas
principales, sino explicar la relación jerárquica que se establece
entre las diferentes partes. Para ello hay que justificar el porqué de la
división aludiendo muy brevemente al contenido de cada parte con sustantivos
abstractos del tipo: presentación del tema / tesis que se defiende, causas,
consecuencias, ejemplos, justificación; localización espacial o temporal,
descripción del personaje principal, etc.
-Tener
en cuenta los párrafos del texto (o las estrofas en poesía) y
su estructura sintáctica, pues con frecuencia responden a unidades de
contenido.
-
Observar elementos gramaticales tales como pronombres
personales, tiempos verbales, utilización de adverbios..., porque pueden
responder a diversas unidades de contenido.
-
Observar los procedimientos de cohesión textual: recurrencias léxicas,
nexos y conectores (pero, es decir, por ejemplo, por lo que...).
-
Tener en cuenta la tipología/modalidad textual: narración, descripción, exposición,
argumentación y diálogo, ya que cada tipo de texto, presenta una estructura
propia.
martes, 23 de abril de 2019
Repaso de la novela de caballerías
1. Visionado del siguiente vídeo y puesta en común entre los alumnos.
2. Esquema por pequeños grupos sobre las características principales de este tipo de novela.

3. Lectura de un fragmento de la obra Amadís de Gaula. A partir de la lectura, realiza el resumen, tema y organización de ideas.
2. Esquema por pequeños grupos sobre las características principales de este tipo de novela.

3. Lectura de un fragmento de la obra Amadís de Gaula. A partir de la lectura, realiza el resumen, tema y organización de ideas.
"Partido el rey Perión de la Pequeña Bretaña, como ya se os
contó, de mucha congoja era su ánimo atormentado, así por la gran soledad que
de su amiga sentía, que mucho de corazón la amaba, como por el sueño que ya
oísteis que en tal sazón le sobreviniera. Pues llegado en su reino envió por
todos sus ricos hombres y mandó a los obispos que consigo trajesen los más
sabedores clérigos que en sus tierras había, esto para que aquél sueño le
declarasen. Como sus vasallos de su venida supieron, así los llamados como
muchos de los otros, a él se vinieron con gran deseo de lo ver, que de todos
era muy amado y muchas veces eran sus corazones atormentados, oyendo las
grandes afrentas en armas a que él se ponía, temiendo de lo perder, y por esto
deseaban todos tenerlo consigo, mas no lo podían acabar, que su fuerte corazón
no era contento sino cuando el cuerpo ponía en los grandes peligros. El rey
habló con ellos en el estado del reino y en las otras cosas que a su hacienda
cumplían, pero siempre con triste semblante de que a ellos gran pesar
redundaba, y despachados los negocios, mandó que a sus tierras se volviesen, e
hizo quedar consigo tres clérigos que supo que más sabían en aquello que él
deseaba, y tomándolos consigo se fue a su capilla, y allí en la hostia sagrada
les hizo jurar que en lo que él les preguntase verdad le dijesen, no temiendo
ninguna cosa por grave que se le mostrase. Esto hecho mandó salir fuera al
capellán y él quedó solo con ellos. Entonces les contó el sueño como es ya
divisado y dijo que se lo soltasen lo que de ello podía ocurrir. El uno de
éstos, que Ungan el Picardo había de nombre, que era el que más sabía, dijo:
—Señor, los sueños es cosa vana y por tal deben ser tenidos, pero pues os place que en algo este vuestro tenido sea, dadnos plazo en que lo ver podamos. —Así sea —dijo el rey—, y tomad doce días para ello.
Y mandólos apartar que se no hablasen ni viesen en aquel plazo. Ellos echaron sus juicios y firmezas cada uno como mejor supo y llegado el tiempo viniéronse para el rey, el cual tomó aparte a Alberto de Campania y díjoles:
—Ya sabéis lo que me jurasteis, ahora decid.
—Pues vengan los otros —dijo el clérigo—, y delante de ellos lo diré. —Vengan, dijo el rey, e hízolos llamar. Pues siendo así todos juntos, aquél dijo:
—Señor, yo te diré lo que entiendo. A mí parece de la cámara que era bien cerrada y que viste por la menor puerta de ella entrar, significa estar éste tu rey no cerrado y guardado, que por alguna parte de él te entrara alguno para te algo tomar y así como la mano te metía por los costados y sacaba el corazón y lo echaba en un río, así te tomará villa o castillo y lo pondrá en poder de quien haber no lo podrás.
—¿Y el otro corazón —dijo el rey—, que decía que me quedaba y me lo haría perder sin su grado?
—Eso —dijo el maestro—, parece que otro entrará en tu tierra y te tomará lo semejante, más constreñido por fuerza de alguno que se lo mande que de su voluntad, y en este caso no sé, señor, que más os diga.
—Señor, los sueños es cosa vana y por tal deben ser tenidos, pero pues os place que en algo este vuestro tenido sea, dadnos plazo en que lo ver podamos. —Así sea —dijo el rey—, y tomad doce días para ello.
Y mandólos apartar que se no hablasen ni viesen en aquel plazo. Ellos echaron sus juicios y firmezas cada uno como mejor supo y llegado el tiempo viniéronse para el rey, el cual tomó aparte a Alberto de Campania y díjoles:
—Ya sabéis lo que me jurasteis, ahora decid.
—Pues vengan los otros —dijo el clérigo—, y delante de ellos lo diré. —Vengan, dijo el rey, e hízolos llamar. Pues siendo así todos juntos, aquél dijo:
—Señor, yo te diré lo que entiendo. A mí parece de la cámara que era bien cerrada y que viste por la menor puerta de ella entrar, significa estar éste tu rey no cerrado y guardado, que por alguna parte de él te entrara alguno para te algo tomar y así como la mano te metía por los costados y sacaba el corazón y lo echaba en un río, así te tomará villa o castillo y lo pondrá en poder de quien haber no lo podrás.
—¿Y el otro corazón —dijo el rey—, que decía que me quedaba y me lo haría perder sin su grado?
—Eso —dijo el maestro—, parece que otro entrará en tu tierra y te tomará lo semejante, más constreñido por fuerza de alguno que se lo mande que de su voluntad, y en este caso no sé, señor, que más os diga.

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